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domingo, 7 de mayo de 2023

LA LIBERTAD

 

LA LIBERTAD





La libertad es poco y mucho, tal vez alguna cosa,
quizás una palabra, un signo, puede ser un nombre,
el de una artista muy famosa, el de una yegua de carreras,
de las que salen disparadas, cuando suena un tiro o le clavan las espuelas.

La libertad es tanto y tan poco, un himno, un puente, una estatua,
puede ser un mito, un sueño, el vuelo de una gaviota,
una insignificante migaja, como ir gratis a la escuela,
a veces es una limosna que nos conceden sus dueños,
sean militares, golpistas, dictadores, hombres fuertes.

Libertad le damos los pueblos a los Presidentes,
que difícil es mencionar este nombre, al sur de este continente.
Es una puta trasnochada y un chulo que no trabaja,
medio gramo de Coca que te eleva al Himalaya,
sin ella, la vida es poca cosa, luego, te envuelve y esclaviza,
cuando quieres bajar no sabes, pereces, te embarras.

Libertad es la brisa, el rayo, el trueno y el río que se pierde en el mar,
es la sonrisa de un niño, es tanto y tan poco, es mucho más que amar,
no es la que dicen los libritos, en cada pueblo es diferente,
muy pequeña para el indio y el guajiro, una choza, un bohío.

La libertad no es mercancía, sin embargo, se compra y se vende,
así andan estos tiempos, se nace con ella, se hereda, se pierde, se lucha,
la libertad no se mendiga, ni se acepta a medias, debe ser total.
Unos nacen ricos y libres, otros nacen pobres y siervos,
es como un juego de azar, donde la suerte no siempre es buena,
se llega a esta tierra pagando las deudas de sus padres,
que en una partida perdieran, para éstos, la libertad es solo penas.

La libertad es poca cosa para muchos, marchas, consignas, gritos, medallas,
para otros eso no basta, es reír, andar, hablar, sentir, gritar, pensar, orar,
libre soy si te llevo de la mano a donde yo entro,
para mostrarte con orgullo mi suelo, lo que construyeron mis padres, mi pueblo.
¿Cómo puedes creer que soy libre? ¿No comprendes que no puedo entrar?
¿No entiendes que vale menos el decoro que tu dinero?

Libertad digo y no quiero condolerte, la libertad supongo, sea más que esto,
me humilla tu lástima, me duele vivir de la caridad, con estos brazos y este cuerpo,
tu silencio me hiere, tu complicidad me mata, tu indiferencia me envenena el alma,
libertad digo y no me llames hermano, menos aún compañero,
no me brindes la mano que saluda y abraza al enemigo de mi pueblo.

La libertad debe ser una fortuna perdida, es probable que en un naufragio,
no por gusto la andan buscando, de noche, de día, a través de los años,
gente que nunca ha parado y desean vivirla,
debe ser algo grande, como un sueño infantil para que nadie renuncie a ella,
tiene que ser inmensa, para que mueran tantos seres humanos,
para que el mar se trague a niños y mujeres, hombres y ancianos,
sin que nada frene sus intentos por conseguirla.

Libertad digo y no es una palabra cualquiera,
si la tienes, a medias o entera, apártate de nuestro camino,
deseamos encontrarla de alguna manera.





                                  
Esteban Casañas Lostal
Montreal..Canadá
2000-08-02




Poema mención en el concurso literario de Arkansas Tech University presidido por el escritor Hinojosa, ganador de varios premios Casa de las Américas.


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domingo, 2 de abril de 2023

LECHE HASTA LOS SIETE AÑOS

 

LECHE HASTA LOS SIETE AÑOS




 

Y nada de cuento, porque a mi hijo se la retiraron el mismísimo día de su cumpleaños, luego le tocó el turno a mi hija y por esa macabra festividad han pasado varias generaciones de cubanos. Lo cierto es que, el gobierno cubano ha sido incapaz de satisfacer no solo esa, sino todas las necesidades del pueblo. Pero aquí estamos quienes vivimos todas esas penurias listos a criticarlos, claro, sin buscarle una explicación filosófica a la situación. Si algo bueno aprendimos fue eso, buscarle una justificación a cada adversidad y de paso asignarle un culpable de nuestras desgracias, casi siempre el vecino. Nos olvidamos de las condiciones “objetivas y subjetivas”, del momento histórico vivido, de las relaciones causa y efecto, de la unidad y lucha de los contrarios, y bueno, para qué seguir con todas aquellas cositas que nos enseñaron, si con el estómago vacío no se piensa.

 

No hay leche, pero no se puede decir que el gobierno cubano no ha realizado lo imposible por obtenerla. Bueno, debemos comenzar diciendo que acabó con nuestra ganadería, pero si nos fuéramos a referir a todo con lo que “acabó” en estos 44 años, no tuviéramos para cuando acabar y ese no es mi propósito.

 

¿No trajo al científico francés André Voisin? Aquel viejito que implantó las cortinas rompevientos y el pastoreo intensivo, ¿ya lo recuerdan? ¿No trajo toros de Canadá para lograr por la inseminación razas llamadas F1, F2, F3 y así hasta el F100? Claro que los trajo y costaron una millonada, pero pobres animales que murieron a paja limpia. ¿No trajo toros de agua desde Viet Nam? Animalitos que tal vez pastaban tranquilamente en las riberas del Mekong, infelices que llegaron al lugar equivocado, al país donde se contaminaron y secaron los ríos por obra y gracia de un solo mago. Va y a lo mejor los quisieron meter en alguna playa, bueno, ustedes saben cómo son los innovadores de la isla. Va y por eso se les pelaron los huevos a los toros y no pudieron hacer los cruces soñados, porque no es por ser unos simples animales, pero a cualquiera que se le pelen los huevos no tiene deseos de sexo, son simples suposiciones.

 

Pero no creo que la culpa sea definitivamente de ellos, intervienen muchos “factores” en la producción de un litro de leche. Puede haber sido por culpa de los vaqueros, digo, me imagino, porque con aquel lío de que llenaron la isla de tractores se perdieron los caballos y es imposible arriar al ganado montado en un tractor. Puede que se agrave la situación por la carencia de perros que ayudaran en esa faena. Era lógico, ¿a quién se le ocurriría tener perros con lo escasa que estaba la comida? Solo a un cubano.

 

Falta la leche, pero nosotros no analizamos nada de las condiciones objetivas y subjetivas como nos enseñara el mismo régimen, no pensamos tampoco en la incidencia del “factor humano” en este grave problema. El vaquero, ese es un hombre como cualquiera de nosotros, con las mismas necesidades o peores aún por vivir en el campo. ¿Creen que se va a levantar a las cuatro de la mañana con un buchito de café a ordeñar vacas para que tu hijo la tome en el desayuno? Sí, se levantará, pero llegará encabronado a la vaquería y la agarrará por desquitarse con las infelices vacas, o no ordeñará ni timbales u ordeñará y luego pondrá la tina al sol para que se corte, o la pondrá en un cuartito con algo de hielo para que se conserve al menos fresca, pero bueno, ese puto día se rompió el tractor de la granja y se derritió el hielo, y se cortó la leche.

 

El vaquero, ¿creen que sea fácil estar trabajando con un par de botas de agua bajo el sol que hay en Cuba? Claro que no, entonces el infeliz agarra tremenda peste a pata, llega a la casa y no hay agua para bañarse, la mujer no pudo lavar el otro único par de medias que tenía y debe continuar hasta el otro día con esa peste a pata y a mierda de vaca. En resumen, la mujer se siente que está buena todavía y se cansa de aquella agonía con el infeliz vaquero, agarra y le pega los tarros con uno de la ciudad y le deja todos los fiñes. El vaquero encojonado llega hasta el campo y se desahoga matando una vaca, fíjense que ya se quedaron varios niños sin leche por culpa de la peste a pata y a mierda de vaca y la falta de agua. Bueno, repitan esta misma escena en todas las vaquerías de Cuba para que tengan una idea de lo que ha mermado la ganadería.

 

Sin embargo, no podemos decir que el gobierno cubano no se ocupara del todo en el caso de los vaqueros, por ejemplo, allí donde no había electricidad y el vaquero debía ordeñar con la ayuda de un mechón, nuestra revolución puso plantas para procesar la mierda de la vaca y obtener el famoso “Bio gas”. Gracias a este adelanto tecnológico muchas vaquerías obtuvieron alumbrado, claro, pero no escapaban de las situaciones antes narradas, sobre todas ellas las de los tarros tan temidos entre cubanos.

 

Después comenzaron a aparecer inconvenientes al sistema, como ya saben, la materia prima para obtener el gas era la mierda de la vaca, si no había mierda, no se obtendría gas, y sin gas no se podía alumbrar la vaquería, en resumen, todo se iba a la mierda. Así mismo fue, porque como muchos ríos se secaron, se talaron muchos árboles, reinó la sequía, las vacas no tenían para comer, y el que no come no caga. Se jodió la leche de nuevo.

 

Pero bueno, yo solo deseaba llegar hasta este punto, me refiero al de la mierda. Creo que si la Unión Soviética y todo el Campo Socialista, no hubieran cometido el error de brindarle todo tipo de ayuda a Castro, y me refiero a equipos, plata, petróleo, alimentos y el cojón bendito, pues sencillamente la revolución se hubiera salvado. ¿Cómo? Muy sencillo, si en lugar de todo aquello que mencioné, les hubieran enviado barcos cargados de mierda, pues Fidel hubiera puesto todas las fuerzas productivas e inteligencia del país en función de la investigación y desarrollo a partir de la mierda. Bueno, si las cosas no llegaran al extremo que él las condujo, tal vez no hubiera sido necesario importar mierda rusa, pero se repite la misma historia de las vacas, al no existir suficientes alimentos para el pueblo, éste tampoco caga. Porque no duden ustedes del poder persuasivo y de movilización del gobierno, y del apoyo que le hubiera brindado todos los cubanos en una tarea tan noble.

 

Pero, suponiendo que la alimentación estuviera buena y que cada comité trabajara en la colección de la mierda de la población, surge otra interrogante, ¿Dónde carajo se envasaría esa mierda por parte de la población? Como ven, resulta imposible y aunque los cubanos han construido una revolución más grande que ellos mismos, sencillamente no tienen papel ni para limpiarse el culo y menos aún alimentos para poder garantizar una cagada diaria.

 

En este aspecto continuamos dependiendo del extranjero, o sea, la mierda debe ser importada y ante la ausencia del Campo Socialista, si de verdad desean salvar a la revolución, los Pastores por la Paz deben realizar una gran campaña para recolectar toda la mierda de EU y Canadá, solo de esos países donde la calidad debe ser superior.

 

Si esa mierda hubiera sido enviada por los rusos, nuestra ganadería estuviera a salvo y la población viera satisfechas sus demandas de carne y leche. Nuestros ríos nunca se hubieran secado, nuestros mares contaminados, nuestras ciudades limpias y relucientes. El servicio de agua funcionaría normalmente, las calles no estuvieran destruidas, no se comería tanta mierda en asuntos de guerras y el loco tampoco construiría tantos pedraplenes. La gente no hubiera emigrado a otros países desesperados y vivir en la isla hubiera sido una felicidad.

 

Con un poco de mierda el científico de Castro hubiera estado muy entretenido, sus discursos serían más cortos y limitados a un solo punto, “hablar mierda”. El poder Popular se tendría que reunir una sola vez cada 20 años para analizar los logros de “la mierda”. Hasta nuestra cultura se hubiera visto influenciada, Alicia bailaría el “Lago de la mierda” y a Silvio se le hubiera perdido un tibol en lugar del Unicornio.

 

Es una pena porque aún anda ese viejo de porquería con el lío de las marchas y la guerra.

 

¡Ah! El problema de la leche se puede resolver inscribiendo a los recién nacidos con siete años.

 

 

 

FIN

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal.. Canadá

2003-06-11

 

 

 

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¡FELICIDADES, ALEJANDRO! (Cuento infantil para tiempos de guerra)

 

 ¡FELICIDADES, ALEJANDRO!

(Cuento infantil para tiempos de guerra)





 

 

Nota del Autor.-

Alejandrito es un niño cubano que vive en la isla y hoy cumple 7 añitos, yo quise felicitarlo y le envié esta cartica. Una de las reinas de aquel palacio me contestó y solicitó que la publicara, me dijo: …“Creo que valdría la pena que muchos lo leyeran, hay muchas reinas y principitos por el mundo iguales a los del cuento, cada uno esperando desde algún lugar…

 

 

 

 

Querido Alejandro…

Cuentan antiguas leyendas que un día, apareció en el horizonte una hermosa cigüeña con síntomas de cansancio. Iba acompañada por delfines, peces voladores, golondrinas y ruiseñores. Volaba sin parar desde hacía nueve siglos y llevaba colgando en su pico un bultito que deseaba dejar como regalo. Recorrió varios universos y planetas muy lejanos, buscaba sin parar la dirección correcta de su destino.

 

Cuando aquella preciosa cigüeña estuvo a punto de desmayarse por su largo vuelo y peso del bultito, divisó un palacio. No muy segura de haber encontrado la verdadera dirección, la cigüeña se posó dulcemente sobre su techo. Allí permaneció tranquila durante un tiempo, observaba y escuchaba todos los movimientos de sus moradores, pero puso más interés en sus sentimientos. Conmovida por la paz y el amor que reinaba en aquel palacio, principado que envejecía por el transcurso de los años, la cigüeña se sintió conmovida y una noche descendió del techo hasta una de las puertas que daba a sus patios. Tiernamente colocó el bultito junto a ella y con su largo pico dio varios toques para llamar la atención de aquellos habitantes. Muy feliz por la misión que le habían encomendado desde el cielo, la enorme ave batió sus alas y se perdió nuevamente en el horizonte escoltada por sus amigos delfines, golondrinas, peces voladores y ruiseñores.

 

Una de las doncellas tomó con cuidado el extraño bultito encontrado junto a la puerta y alarmada llamó a todos los que integraban la corte. Reinas, príncipes, lores, caballeros, hadas, doncellas y toda la servidumbre del palacio, fueron invitados a compartir la alegría que se impuso en el palacio cuando descubrieron a un niño muy hermoso que los premió con una sonrisa. ¡Tenemos un nuevo Príncipe! Gritaron todos a la vez, mientras cantaban y danzaban de felicidad. ¡La corona se ha salvado! Exclamó la reina madre.

 

Las tierras de aquel principado empobrecieron y muchas flores se secaron, se esfumaron colores que dan una bella tonalidad a la vida. Entonces, una de aquellas reinas abandonó su palacio para garantizar el futuro de sus príncipes. Cada año, ella llora de tristeza y sus lágrimas se van convirtiendo en perlas que le devuelven la alegría. El recuerdo de sus principitos le devuelve el valor que a veces flaquea cuando el crepúsculo ocurre muy temprano. Ella se levanta con el sol y recorre el huerto que desde hace varios años cultiva con amor. Tiene sembrado árboles de caramelos y chocolates, piñatas de loros y elefantes, y un carrusel repleto de caballitos y payasos. Cada mañana riega su huerto y espera, ella sabe que un día llegará el principito que dejó en La Habana.

 

No sé si algún día lo comprenderás, pero una de tus reinas sabe que solo lo escribí para ti.

 

Recíbelo con mucho cariño y te deseo un “Feliz cumpleaños”.

 

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

Diciembre 8 del 2007.

 

 

 

Post Data.-

Re: ¡Felicidades, Alejandro!

Dom Dic 09, 2007 7:35 pm

El principito y las reinas del palacio recibieron tu regalo con una mezcla de emociones muy fuerte. Alejandro leyó varias veces tu carta y puso una copia impresa entre sus regalos de cumpleaños mostrándola a sus amiguitos..., en una pequeña reunión familiar en la tarde, hizo que su madre leyera "el cuento que habían escrito para él". No tengo que decirte que, a estas alturas, tu carta anda circulando por nuestra Habana, las reinas que quedaron en el palacio se han encargado de ello. El principito es muy feliz, porque él sabe que ese día va a llegar. Muchos son los que esperan, para ellos también va a llegar ese día. Gracias otra vez,.........La reina madre.

 

 

 

Y si tenéis por rey a un déspota, deberéis destronarlo, pero comprobad que el trono que erigiera en vuestro interior ha sido antes destruido.

Jalil Gibrán.

 

 

 

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domingo, 7 de noviembre de 2021

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

 

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

 



Recientemente el boxeador cubano Loren Berto Alfonso, nacionalizado azerí, tuvo un gesto admirable durante su participación en el Mundial de Boxeo en Serbia. ¡Ojo! Admirable para unos, detestable para otros, el arcoíris cubano posee mas colores que el mostrado por la naturaleza. Loren logró vencer por decisión dividida a su compatriota Herich Ruiz y en el momento que anunciaban su victoria abrazó a su oponente, un cubano que defendía su bandera. Loren, cubano también, peleaba defendiendo la bandera de Azerbaiyán.

 

Ese hermoso gesto fue muy bien acogido por la prensa internacional y aplaudido por miles de compatriotas dispersos por el mundo. Fue una señal muy deportiva por parte del atleta cubano con residencia bien lejana al Caribe, muy noble y profesional, pienso. Ese abrazo no tuviera mucha relevancia o se hubiera visto con mas normalidad, si no se tratara de un evento poco común desarrollado entre dos mundos tan opuestos. Me refiero al del atleta que vive en entera libertad y la de su oponente viviendo bajo una dictadura. Vale la pena señalar que además de nobleza y profesionalidad deportiva, ese gesto de Loren abraza mucha valentía y me explico.

 

Una acción como esta, desarrollada en un ambiente crispado por el rechazo y me atrevo a decir con cierta dosis de odio alimentado por el régimen de La Habana, muy bien pudo despertar la ira, crítica y condena de quienes se oponen con verticalidad a ese sistema. Sin embargo, no ha sido así y si existieron manifestaciones contrarias a la admiración o respeto por la decisión del boxeador en la diáspora, simplemente no ha tenido repercusión. El abrazo se extendió también a los entrenadores e imagino la sorpresa recibida ante esa acción espontanea de un oponente deportivo e ideológico. Porque, aunque muchos se empeñen en manifestar que el arte, deporte y otras actividades de la vida humana no son de carácter político, saben que en el caso cubano no es así y mienten por cobardes. En Cuba es politizado hasta el aire que se respira.

 

Bueno, toda moneda tiene dos caras y en este caso acude a mi mente una sola pregunta. ¿Tendrán valor suficiente los atletas cubanos de la isla para actuar de igual manera que el boxeador Loren? Por el momento lo dudo, una acción aislada podría considerarse similar a la de un kamikaze, un verdadero acto de suicidio. Hacerlo desde la isla es casi imposible, es difícil que coincidan en el lugar uno y otro. Luego, cada delegación que parte al extranjero lo hace escoltada por un numeroso grupo de agentes disfrazados. Solo les quedarían dos opciones, hacerlo público como lo hizo el boxeador Loren y en ese caso el autor de tal desafío se enfrentaría a un exilio forzado o pagar por su acción al regreso. La otra opción sería que esa acción se realizara colectivamente como si se tratara de una rebelión pacífica, pero tampoco lo creo. Algo así solo harían los jóvenes que no están comprometidos con el régimen y tampoco tienen nada que perder, como los participantes de las manifestaciones de Julio y posiblemente los que han anunciado una marcha este 15 de Noviembre.

 

Si nada de esto ocurriera, tendrían que esperar a que el gobierno los autorice tener contactos con cubanos en el exterior. Nada de esto es asombroso y menos una especulación, sería bueno que tanto los padres y abuelos les cuenten a sus hijos los antecedentes de esta situación que menciono. Si acaso lo han olvidado les voy a facilitar el pie  de rima para que compongan sus decimas: “¿Ha mantenido correspondencia con su familia en el exterior?” Esta pregunta desconocida para las nuevas generaciones formó parte de un largo cuestionario aparecido en todas las planillas para optar por un trabajo o escuela en la década de los 60. ¡Díganle a sus abuelitos y padres que les cuenten!

 

Después y con un poco mas de calma, transporten esta cara de la otra moneda a otros campos de la vida en cualquier sociedad. Digamos a los artistas, intelectuales, científicos y hasta nuestro ramo, el de los marinos. En bastantes oportunidades salían corriendo cuando se encontraban accidentalmente conmigo en las calles de Montreal, hay mucho para contar y en nada se parece a esos puentes de amorcito o cariñito mencionados por el régimen o sus tarugos del lado de acá.

 

Ustedes deciden, yo lo hice hace muchos años.

 

               “PATRIA Y VIDA”

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

2021-11-07

 

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jueves, 21 de octubre de 2021

MEMORIAS DE “BOLLO MANSO” (10) FIESTA DE CUMPLEAÑOS

 

MEMORIAS DE “BOLLO MANSO” (10)

FIESTA DE CUMPLEAÑOS




 

No debe ser muy común, al menos no he visto caso similar en el mundo, bueno, creo que el gordito coreano es una copia fiel del nuestro. Quiero decir, ningún gobernante del mundo civilizado está pendiente o da un discurso para explicar cómo se repartirá la cerveza, cuántos blúmeres de mujer se ofertarán por la libreta, cuántas vacas se inseminarán con la leche del toro Rosafé y otras tantas locuras que le llegaban en sueños, luego convertidas en pesadillas para nosotros. Así era el tipo que hoy reposa dentro de un meteorito en Santiago de Cuba.


En la isla todo está racionado menos el aire que se respira, hasta la felicidad, casi inexistente y sin cupones en la libreta. Así un día, racionaron todos los artículos que normalmente se ofertan en una fiesta, poco importa si es de bodas o cumpleaños. Hablo de un tiempo donde sobrevivían momentos para festejar algo y ya saben ustedes de la disposición de los cubanos para asistir a ellas. Creo haya sido el único evento donde fuera puntual y no se reportaran ausencias.


Esas fiestas no tenían desperdicio y cumplían muchas funciones sociales, la primera de ellas era matarse el hambre. Aunque se presentaran vistiendo los mejores trapos, si virabas al revés a la mayoría de los asistentes, es probable que solo encontraras el menudo para tomar la guagua. Y del estómago no les cuento, mucho más vacíos que sus bolsillos y acompañados de esa hambre crónica que ya ha cumplido sesenta y dos años, insaciable. Situación que exige de una tremenda responsabilidad al que organiza una fiesta, y bueno, como pago todos sabían que al final la mayoría de esa gente partiría hablando mal o cortando levas.


La otra función de una fiesta era utilizarla como pasarela para desfilar con los mejores trapos encontrados en el escaparate. Alardear, especular, dar una imagen falsa de tu estatus social, provocar envidia o admiración entre los conocidos, demostrar conocimientos del último grito de la moda, marcas de tenis, etc. Bueno, esta costumbre fue variando con el tiempo, se usó también preciarse de tener un pariente en la yuma, ¡claro!, después que fuera autorizado por el tipo del meteorito.


Otra de las funciones importantes de una fiesta, era brindar la posibilidad a sus asistentes de ese momento oportuno y esperado para mover el culito o hacer demostración del dominio que se tenía de los bailes en boga. Mientras sonaba la música a todos los decibeles soportados por el oído humano y apretados en estrechas salitas, los patones se dedicaban a cortar levas desde sus asientos haciendo gala de esa envidia tan tóxica y folclórica que llevamos en la sangre. Todo esto resultaba algo muy complejo para el anfitrión y exigía de sacrificios superlativos. No olvidemos que durante muchísimos años el gobierno de Bollo Manso no vendió equipos de música, lo que obligaba a esta noble persona a un gasto extraordinario para alquilar un equipo cuando sus amistades no lo poseían, y por supuesto, había que llenarle también el estómago a su operador y saciarle su sed eterna.


Tú invitabas a una persona al cumpleaños de tu niño y debías estar preparado para todo tipo de sorpresa. Esa persona se tomaba el derecho o consideraba que era un privilegio asistir con la madre, suegra, cuñados, hijas con sus novios, hermanos y hasta vecinos. O sea, debes hacer cálculos astronómicos a la hora de preparar las “cajitas de cumpleaños” que tanta popularidad ganaron entre los cubanos. Cajitas que bien merecen una pausa y que deben alcanzar para todos los invitados, considerando también las que se llevaban para sus casas, derecho inalienable de todo aquel que fuera privilegiado con una invitación.


Llenar una cajita puede resultar fácil en muchas partes del mundo, no así en un país donde siempre ha sido escasa la comida. Se requería ser algo mago, tener plata y muchos contactos en el giro gastronómico, una verdadera odisea reunir esos requerimientos, pero obligatorias si se deseaba organizar una fiesta. El contenido de las cajitas hablaba mucho de los anfitriones y sus posibilidades. Un trocito de cake, una croquetica de ave (averigua de que es), ensalada fría confeccionada de coditos con lo que apareciera y un trocito de huevo hervido, pudieron ser las mas comunes de aquellos tiempos y se amontonaban encima de una mesa imitando a un edificio de varios pisos que, desaparecía al rato de darse el disparo de arrancada. Unos la consumían con ese desespero que impone una ayuna involuntaria, otros lo hacían con buenos modales, como dando ejemplo de buena educación y reprimiendo la misma ansiedad del anterior, y los mas recatados la guardaban para comerlas en sus casas si las tripas se lo permitían. ¡Pobre del anfitrión al que no les alcanzara las cajitas! Esa ofensa nunca le seria perdonada y podía provocar la ruptura de una que otra vieja amistad.


Descifrar profundamente lo que significa una fiesta y sus impactos en la sociedad cubana, requiere la asistencia de científicos, psicólogos, politólogos, historiadores, sociólogos y cuanto entendido haya sido graduado en una universidad de prestigio, yo creo que Freud se quedaría corto en estos tiempos. Bueno, se supone que la fiesta a la que me refiero sea infantil, solo que en la isla no se distinguen diferencias de edades, eso puede tratarse de una discriminación, no es aceptable. Contratabas magos o payasos cuando lo había y permitía el bolsillo, pero estabas obligado a una buena reserva de ron o cervezas para los mayores, los que verdaderamente disfrutaban el cumpleaños y finalmente se adueñaban de ella.


Les cuento que todas estas “virtudes” quedaron tan arraigadas en el comportamiento de los cubanos que, una pila de años después, organicé uno que otro encuentro con amigos marinos en Miami, y que les cuento. Resulta que invité a tres o cuatro cubanos conocidos que no habían sido marinos y al final resultaron mas numerosos por las razones ya explicadas, nada había cambiado para ellos. ¡Ah! De paso rompieron las normas de conducta existentes en esta orilla, se aparecieron con las manos vacías y el mismo apetito que reina en la isla.


¿Las fotos? Recuerdo que el tipo del meteorito que hoy reposa en Santiago de Cuba solo las ofrecía para bodas, ninguna para cumpleaños o bautizos. Otro gasto adicional para el anfitrión, quien debía contratar a un fotógrafo clandestino. Individuo luchador que producía fotos de mala calidad al no poseer los buenos materiales del que disponían los que trabajaban para el estado. ¡Ojo! El fotógrafo también tenía derecho a su cajita y posiblemente a las de sus parientes (ausentes o presentes), bebida incluida.


“El escenario para las fotos”, me detengo a observar las tomadas en los cumples de mis hijos y las de algunos amigos. Una mesa vestida quizás por única vez con un mantel casi siempre blanco, un pastel en el centro de la mesa y varias botellas de refresco marca “Son” convoyando al pastel, coño, tan feas que eran esas botellas. Detrás de la mesa el niño festejado acompañado de sus amiguitos o primos, cero velitas y globos. ¡Otra pausa! No recuerdo en que año desaparecieron las velas, tuvo que ser con el criminal bloqueo norteamericano impuesto a principios de los sesenta. Lo mismo pienso de los globos, aunque en este caso las razones muy bien pudieron ser diferentes, digamos que políticas, pensemos que, inflando unos cien o doscientos globos, cualquier cubano puede escapar de la isla con la ayuda de la brisa terral. Tampoco fue un obstáculo que privara a los cubanos de adornar la casa o el cake con los entrañables globos, ya conocen ustedes del poder creativo que posee cada descendiente de Pepe Antonio. Así un día, yo mismo no pude escapar a la terrible influencia de los tiempos que corrían, mi chamaco era muy pequeño y no podrá recordar aquella fiestecita.


¡Tienen que haber globos en el cumpleaños de mi hijo! Me prometí y lo cumplí. Fui hasta la farmacia y compré varios condones, no recuerdo la cantidad. En casa se encargaron de darle un aspecto artístico, cultural e infantil, les pintaron varios dibujos una vez inflados con mercuro cromo y azul de metileno, quedaron bellos. Una vez terminada la fiestecita mis hermanos decidieron soltarlos desde el balcón y se produjo una inmediata algarabía entre los niños que jugaban en la calle.


—¡Globos! ¡Globos! ¡Globos! Comenzaron a gritar mientas corrían detrás de ellos.


—¡Cojones, estos no son globos, son condones! Gritó uno que no llegaba a los diez años, tal vez superaba los veinte por la mala alimentación reinante. ¡Quizás, no! Va y era un niño de verdad, ya saben ustedes como son los chamas criados en la calle en ese popular barrio de Luyanó.


—¡Cojones, que no son globos, son condones! Repitió otro y otro muertos de la risa.

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

2021-10-21

 

 

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domingo, 17 de octubre de 2021

CUBA Y LOS IMPUESTOS ADUANALES LIBERADOS. SUS MENTIRAS

 

CUBA Y LOS IMPUESTOS ADUANALES LIBERADOS. SUS MENTIRAS





Cuba exonera de impuestos aduanales la importación de alimentos, medicinas y artículos de aseo personal. Sus trampas.

 

—Mi hermano, le envié un paquete a la vieja con medicamentos, alimentos y cositas para su aseo, y qué te cuento. Resulta que en el correo le cobraron casi el doble del precio de lo que contenía el paquete. Debes imaginar que ella solo recibe una miserable pensión y tuve que mandarle la plata para pagarlo. Hilda vive en Toronto y nos conocemos de Alamar. Hablamos con relativa frecuencia y siempre después de las cinco de la tarde que nos resulta gratis, también los sábados y domingos.

—¿Cómo así? No te creo, ¿no dijo el payaso puesto a dedos y su Primer Bufón Marrero que por la pandemia estarían libres de impuestos?

—Eso mismo pensé yo, pero no es así. Busca la información en Google para que veas que solo se trata de una trampa.

—¡Coño! Si hasta los mismos opositores dentro y fuera de la isla lo celebraron como una victoria resultante de las manifestaciones de Julio.

—No sé qué carajo habrán celebrado, bueno, del león un pelo, solo que ese león ya está calvo.

—Ya pasaré por Google buscando esa información y luego te comento. Nos despedimos sin lograr calmar su enojo, poco antes de hacerlo me dio una relacion completa del valor de los productos enviados a su madre, el precio pagado al correo de Canadá y lo que debió pagar su viejita para poder liberar el paquete en Cuba. ¡Claro! No hubo muchas dificultades porque la viejita, acostumbrada a todos los atropellos que se viven en Cuba, fue bien preparada. Cargó consigo el carnet de identidad, certificado de nacimiento, certificado de matrimonio, certificado de defunción de su esposo, fe de bautizo, cotización de las MTT, CDR, FMC, medalla XX Aniversario y antecedentes penales.

 

Pasados unos minutos busqué en Google información sobre el tema tratado con mi amiga y me dirigí a los sitios oficiales de la dictadura. Ya saben o deben imaginar, el papel sanitario Granma,  las letrinas Cuba Debate y Mesa Retonta, no quise continuar gastando mi tiempo en esas exquisiteces.

 

…La medida no abarca las operaciones por envíos ni los equipajes no acompañados, para lo cual se mantienen las normativas y tratamiento vigente…

 

No fue necesario continuar leyendo, este solo párrafo lo dice todo. No entiendo entonces el motivo de las celebraciones por parte de los nuestros -los que envían y los que reciben- los que se oponen al régimen, los que usaron las manifestaciones como arma para declarar una pírrica victoria contra la dictadura y, peor aún, las declaraciones de aquellos simpatizantes de esa dictadura dándole un carácter humano y solidario a este gesto realizado por la mafia que gobierna la isla.

¿Lo cierto? Si aun conservan una sola neurona viva en el cerebro, deténganse solo unos instantes a sacar cuentas y a analizar fríamente, aléjense unos cien metros de las calles por las que aun desfilan nuestros hermanos.

¡Okey! Liberaron de impuestos aduanales a esos productos como aparece reflejado por todos lados. ¿Quiénes han sido los beneficiados con esta medida? Bueno, antes de que busquen la respuesta adecuada, les sugiero que investiguen sobre los vuelos que se estaban realizando a la isla desde el exterior en esas fechas y actuales. ¿Cuántos son? ¿Cuántas personas estaban viajando a la isla? No incluyan en ese conteo a los turistas, seres extraterrestres que siempre han gozado de los privilegios vedados a los nacionales. ¿Ya tienen una idea aproximada de quienes han sido beneficiados con esta, tan supuestamente humanitaria medida? Vamos, no es tan difícil llegar a la conclusión de que no es del león ni un solo pendejo. Todo ha sido una trampa, fraude, mentira, una grandísima hijaputada muy bien pensada.

Casi nadie ha estado viajando a la isla y solo quedaban dos opciones para hacerles llegar la ayuda tan necesaria a nuestras familias, los servicios de correos y las agencias que envían paquetes por barcos a la isla. ESTOS NO FUERON LIBERADOS DE LOS IMPUESTOS LEONINOS QUE SE PAGAN DE POR VIDA.

No hubo tal victoria del pueblo y menos de sus opositores. En primer lugar, el pueblo no pidió comida en sus manifestaciones, decenas de videos sirven de testimonios donde se escucha claramente la palabra “LIBERTAD” y “DIAZ CANEL, SINGAO”.

Nada ha cambiado, los precios cobrados en los correos por artículos de primera necesidad son criminales. También da la casualidad de que casi todas esas agencias de Miami y otros países dedicadas al trapicheo de pasaportes, visas, envíos de paquetes, remesas, charteo de aviones, etc., son sucursales del régimen cubano en el exterior. Todas actúan libremente e imponen sus estilos, muy coincidentes con los del régimen, bajo la mirada indiferente de un exilio chantajeado por la situación de su familia y la complacencia de un pueblo que solo espera la llegada del paquete, la recarga y la mesada. ¡Dejémonos de cuentos y llamemos a las cosas por su nombre!

 

—¡Asere, imagínate tú! Nos tienen agarrados por los cojones, esos hijoputas tienen secuestradas a nuestras familias. Por mucho que insistan políticos y politiqueros, nadie está dispuesto a permitir que su madre o cualquier pariente se muera de hambre o sufra la falta de medicamentos. ¿A nombre de quién? ¡Asere, no me vengan con el nombre de la Patria! ¡Mi madre por encima de ella! ¿Sabes una cosa? Nadie tiene una remota idea de cuando terminará esta pesadilla, y desgraciadamente, el punto final nunca lo pondrá la gente que vive en el exilio, eso depende del que se encuentra adentro. Me dijo Carlos, un socio que hace decenas de años vive en Montreal durante una larga conversación sobre el tema.

 

“El Banco pierde y se ríe”

 

Ya imagino a esa tropa de hijos de putas riendo cuando proclamaron esa estúpida medida, festejada sin razón porque no deja de ser una trampa.

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá

2021-10-17

 

 

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miércoles, 14 de julio de 2021

LA RESPUESTA DE MONTREAL

 

LA RESPUESTA DE MONTREAL




Debo confesar que durante muchos años me mantuve alejado de la comunidad cubana y razones me sobraban. Para los que pertenecen a la “vieja guardia”, y de los que quedamos muy pocos por ley natural de la vida, no es un secreto todas las traiciones recibidas por gente de nuestra propia nacionalidad. Sus miedos vinieron acompañados por ese policía silencioso que viaja en el equipaje de cada cubano. No es sola esa la razón, podemos agregar alta dosis de extorsión y chantajes que funcionan con éxito dentro de un cuerpo, mente y alma timorata. Esa amenaza siempre latente de no permitirte viajar a tu tierra de origen, obtiene los resultados vividos durante casi tres décadas de radicar en este país y del que no ha escapado ninguno en el universo.

Los de la vieja guardia conocemos muy bien todas las campañas de difamación contra los que siempre nos opusimos a esa dictadura. Razones que justifican en parte todas las traiciones y aislamiento que experimentamos. Creo que al miedo transportado no había necesidad de agregar tantos ingredientes, pero así se comportó la comunidad cubana durante más de dos décadas.

Hablo de una comunidad muy pequeña formada en casi su totalidad por funcionarios que desertaron de sus servicios, marinos y aquellos estudiantes que regresaban de los países socialistas y desertaron en el aeropuerto de Gander. Pequeñísima comunidad, no creo que en Montreal llegaran a superar la cifra de 250, coincidir con algunos de ellos en la calle tenia las mismas probabilidades que ganarse la lotería. Solo unos pocos de ellos llegaron por reunificación familiar y muy escasos los de matrimonios con canadienses.

Luego esa cantidad fue aumentando con la llegada de jineteras/os, pingueros y otras especies de parias indiferentes, apolíticos y serviles palomas que respondían a los intereses del consulado. Fue entonces cuando no valía la pena perder el tiempo con ellos o vincularse con esa comunidad, era simplemente arar en el mar.

La vieja guardia conoció perfectamente los obstáculos que encontramos en el camino, trampas tendidas por individuos de origen latinoamericanos de tendencia izquierdistas que, trabajaban al servicio del consulado cubano y sus agentes de inteligencia. Se comportaron en todo momento como enemigos de quienes nos oponíamos a esa dictadura y esa situación solo pudo cambiar cuando en sus países comenzaron a sufrir aquello que conocíamos muy bien los cubanos. Esas nuevas oleadas de latinoamericanos arribaron con un pensamiento muy diferente al de sus compatriotas y se logró cierto equilibrio.

No puedo ocultarlo, evadí en todo instante vincularme a la comunidad cubana en Montreal, y créanme, me ahorré tiempo, dinero y dolores de cabeza. Mientras transcurrían los años, que ya se acercan a los 30 de vivir acá, mi desarraigo y falta de identificación con los nuestros ha sido profunda. Hasta hoy.

Estar separados de ellos no significa que dejara de ser cubano, aun lo sigo siendo, hoy regreso sobre mis pasos gracias a un grupo de jóvenes.

El domingo 11 de julio partí con mis hijos hacia el consulado cubano en Montreal y antes de hacerlo, les pasamos avisos a un reducido grupo de amistades. Ellos se encargaron de compartir esas invitaciones y al cabo de dos o tres horas mas tarde, estuvimos rodeados de jóvenes que han perdido el miedo. Muchachos que no les temen a las extorsiones y chantajes que realiza ese consulado en esta ciudad para poder viajar a su tierra. Estos muchachos que acudieron con sus hijos, se diferencian de otros que aún continúan sometiéndose a las ordenes o voluntades de sus amos. Una especie de “maricones del alma” agrupados en otras organizaciones manejadas por la embajada, sus consulados y agentes de inteligencia operando en todo Canadá.

El “Grupo de Cubanos Canadienses por una Cuba Democrática” se hizo presente inmediatamente y con su poder de convocatoria ha mantenido las protestas durante tres días seguidos. Algo que me ha sorprendido muchísimo y lo comenté con varios de los asistentes. La “vieja guardia” no lográbamos agrupar mas de 10 o 15 personas en nuestros tiempos por las razones son conocidas. Gracias a Dios ya existe una generación desmarcada de todos los abusos, atropellos y adoctrinamientos que se ha vivido en Cuba a lo largo de esos 62 años de tiranía. Son jóvenes que han perdido el miedo y poco les importa si no los dejan regresar a la isla. Son muchachos que estaban allí conscientes de que desde el interior de ese nido de ratas los estaban filmando y no se detuvieron.

Allí estaban presentes personas de otras nacionalidades que han comprendido y sufrido en carne propia los efectos de ese sistema que, no es comunista, socialista, revolucionario, ni bautizado con cualquier otro apellido de mierda. Ellos saben muy bien que se trata de una mafia internacional compuesta por criminales narcotraficantes, gente con facilidades para manipular y enfrentar a muertos de hambre contra otros muertos de hambre y así mantenerse en el poder.

¡Muchas gracias, muchachos! Gracias por devolverme la confianza y la esperanza de ver que no todo está perdido. Gracias por hacerme saber que existe esa semilla de rebeldía y que la misma nos devolverá la libertad. La perdida o entregada a unos hijos de putas embriagados por sus discursos o por culpa de nuestras pendejadas.

Montreal estaba apoyando a nuestro pueblo y les decía claramente que no están solos. Poco nos importa la complicidad del mundo, incluyendo al gobierno de Canadá, aquellos son nuestros hermanos y no los abandonaremos. Aquellos tiempos de miedo y silencio se acabaron.

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

2021-07-14

 

 

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sábado, 12 de junio de 2021

 

MEMORIAS DE “BOLLO MANSO” (9)

CORRALES DE VACAS EN LA CAPITAL



Yo espero que ustedes les hayan contado a sus hijos y nietos sobre este disparate del Semental en Jefe, no pueden apelar a las memorias que Eusebio Leal archivó sobre la vida en “Bollo Manso”. Además, Eusebio era una persona muy comedida en sus expresiones, extremadamente educado y ocupado en sus tareas, que no se extendían dos cuadras más allá de la calle Obispo, vamos a dejarnos de boberías. Lo suyo era El Templete, la Catedral, el Palacio de los Capitanes y todo lo que sirviera de gancho a los turistas. ¿Se interesaría por la suerte de cuatro cabronas vacas? Lo dudo, y si esas locuras venían del Veterinario General de la República, mucho menos.

Todavía le busco una explicación a esa enfermiza obsesión del comandante de todo con las vacas, porque coño, después de nosotros, esos infelices animales fueron los que mas sufrieron. Bueno, el café también sufrió y no es del reino animal, no se ha recuperado desde que paso el ciclón Flora, y mira que han pasado años. ¡Pero, no! Tú prefieres virar la cara hacia otro lado y fingir que no te acuerdas de nada. ¡Pobres vacas! No se detuvo hasta convertirlas en una especie en peligro de extinción y las pocas sobrevivientes se convirtieron en mucho mas sagradas que en la india. Todo no fue derrotas en sus experimentos, seguro que le has hablado a tus hijos y nietos de “Ubre Blanca”. ¡De ella si les hablaste, pendejo! Seguro le repetiste todo lo que decían en los noticieros y sentiste lástima limpiarte con el Granma que tuviera una foto o noticia de ella.

¡Vamos, vamos! No se hagan los comemierdas aquellos que han vivido toda su vida en el Lawton o usaron las rutas 74 o la 85. Ustedes saben perfectamente que en la esquina de las calles Avenida Acosta y Porvenir, ¿se sitúan?, justamente en la misma esquina donde se encuentra el 5to. Distrito, ¿ya? Pues había un pequeño solar yermo, donde de la noche a la mañana armaron un corral. Allí metieron a unas cuantas infelices vacas, creo yo que castigadas, porque no tenia otra justificación. ¡Eso es! Debieron ser vacas disidentes con graves problemas de desviación ideológicas. ¡Coño, que abuso! No tenían donde meterse para escapar de ese implacable sol, sabe Dios cuantas veces les llevaron algo de comida y agua.

No recuerdo el tiempo exacto que duró aquel ataque de esquizofrenia del comandante. Tampoco fue un corral exclusivo, encontré a varios de ellos repartidos en diferentes puntos de La Habana. Viajando en la ruta 23 desde el Lawton hasta el Vedado, choqué con dos de ellos en Centro Habana y era fácil saber cuándo te encontrabas próximo por la peste a mierda de vaca. ¡Que mala suerte tiene el pueblo cubano! Nadie se acuerda de nada y es probable me acusen de mentiroso.

En fin, siempre anduve con mis dudas imposibles de evacuar, tampoco se podía estar preguntando mucho. ¿Qué coño tenían en la mente los creadores de este macabro plan? ¿Quitar los servicios prestados por los lecheros y que la gente se sirviera directamente desde las tetas de las vacas? Bueno, los lecheros fueron borrados de nuestra historia sin someter a esos infelices animales a estas crueles torturas. ¿En que rayos pensaron o pensó el Semental en Jefe? ¡Vaya disparate! ¿Después? Bueno, la lista de locuras cometidas hasta hoy son infinitas y afectó a todo sin importar su origen animal, vegetal o mineral. Afectó tanto, que la gente carece de memoria y los ves desfilando en sus fechas conmemorativas con el pecho cargando decenas de medallitas.

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá

2021-06-15

 

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lunes, 17 de mayo de 2021

MEMORIAS DE “BOLLO MANSO” (8) Los calzoncillos “Matapasiones”


MEMORIAS DE “BOLLO MANSO” (8)

Los calzoncillos “Matapasiones” 





-¡Apaga la luz! ¿Cuántas veces no habremos escuchado esa solicitud, reclamo u orden en aquellos tiempos? Poco importa el escenario, pudo ser en una de aquellas mugrientas posadas o dentro de una casa. Nadie quería ver, nadie quería que te vieran. ¿Cuál era el misterio que deseaban mantener oculto tantos jóvenes de aquellos tiempos? Veo la foto que elegí para ilustrar este tema, la de esos viejos cagalitrozos muy felices y orgullosos por las toneladas de medallas que cargan. ¿Cuál es el mérito de esos viejos, los de esa generación traicionada, frustrada, fracasada y hoy cómplice de aquella pesadilla, esta pesadilla? No sé, solo se me ocurre pensar que se han pasado la vida comiendo medallas y cagando medallas. Me apuro en rescatar estas memorias antes de que el tiempo se nos acabe. 

Fue muy frecuente escuchar a mujeres bellas casi suplicarte que apagaras la luz, divas capaces de satisfacer cualquier deseo sexual, hermosas muchachas que hoy son abuelitas, las que han logrado sobrevivir a estos recuerdos.

La robolución de esos viejos no necesitó mucho tiempo para llevarnos hasta una situación de mendicidad lastimera, muy pronto nos convirtieron en mendigos de cuerpo y alma. ¿El secreto de las luces apagadas y el sexo en penumbras? Una vez lo descubrí cuando apagué la luz y ella, muy confiada en esa privacidad impuesta comenzó a desvestirse, entonces la traicioné y la encendí nuevamente. Los colores de la vergüenza le dibujaron el alma y trató de explicarme lo que yo imaginaba. Le devolví la tranquilidad cuando comencé a bajarme el pantalón y ante sus ojos apareció un calzoncillo “matapasiones”. Su delito era muy grave, aquella diosa de veintiún años tenía puesto un calzoncillo verde olivo igual a los que yo usara en el Servicio Militar Obligatorio. ¿Por qué?

Bueno, les estoy hablando de la década de los sesenta, digamos que posterior al sesenta y cinco. Se desaparecieron del mercado los blúmeres de mujer por esa magia siempre demostrada en la isla, y ellas, muy astutas o inteligentes, invadieron las ofertas de los calzoncillos “atléticos” hasta agotarlos. ¡Eso, si! Todas te decían lo mismo, tengo un blúmer bueno que solo uso para asistir a las consultas médicas. Tampoco llegué a comprender la relación que pudo existir entre una simple gripe y esa prenda interior. ¡Había que confiar en su palabra si te gustaba o la querías! Les comento que una de aquellas protagonistas es actualmente una abuelita muy feliz y se encuentra en mi lista de amistades.

¡Claro que hubo sobrevivientes a esa pandemia robolucionaria! No imagino a ninguna de las mujeres de esa pandilla en el poder pasando por esta situación, sus hijos no dejaron de tomar leche a los siete años. Bueno, escaparon también las abuelitas de las actuales jineteras, ellas se dedicaron a la misma profesión y se vendieron por un blumercito, un jaboncito o cualquier otra chuchería.

Ante la falta de calzoncillos por las razones expuestas, nuestras costureras, siempre tan creativas, comenzaron a producir los “matapasiones” en gran escala. Los hacían con la tela destinada a la confección de sábanas, pero no todo fue color de gloria en esa producción que, luego fuera condenada en el año 1968 con la “Ofensiva Revolucionaria”. ¡Imaginen, imaginen mucho! Porque para referirse a esas situaciones unas veces dramáticas, ridículas, patéticas y cómicas a pesar de sus miserias, debes pensar que ese nombre no le caía de gratis. Muy bien, el calzoncillo era elaborado con tela de sabanas, se me olvidaba, había que plancharlos y algunas madres cubanas, muy cuidadosas en las apariencias de sus hijos, los almidonaban. Solo que esa no era la razón que les diera su aire de comicidad o ridículo. ¿No pensaron en el hilo para coserlo y los botones? ¡Aquí era donde se complicaba el negocio! Imaginen un calzoncillo blanco cocido con hilos azules, negros o rojos, y para rematar, pónganle dos botones de cualquier color y tamaño. ¡Coño! Era para rematarle el gusto o deseos a cualquier muchacha, era el preciso instante donde se morían muchas pasiones y se sufría esa vergüenza que no muestran esos viejos de mierda cargando esas medallitas.

El problema de la escasés de hilo tampoco era accidental, no había medias de hombre en el mercado y muchas mujeres las tejían con ese hilo que se necesitaba para coser los calzoncillos. Tejían, tejían, tejían en las guaguas, las colas, esperando el turno médico, dentro de las posadas, escuchando una novela, tejían como nadie había hecho en esa isla. Los diseños eran bonitos y variados, luego y para rematar, debías mantenerlas arriba con el uso de una liga. 

Fueron tiempos muy duros que los jóvenes no conocieron y los viejos han olvidado en durante esa dura lucha por sobrevivir. Tiempos donde se confeccionaron trajes con tela de mezclilla, camisas o “guapitas” con telas de sábanas combinadas con otra de guinga y me faltan los zapatos. Si hay seres que se merecen un lugar de respeto en nuestra historia de miserias, ese sitio les pertenece a los zapateros. Estos artistas anónimos transformaron botas de trabajo en botines con tacón “hollywod”, solo hubo unas a las que nunca pudieron transformar por ser indomables, las botas rusas. ¿Los demás? El que no tuviera $30 o $40 pesos para pagarle a esos zapateros, esos infelices tuvieron que calzar aquellos “Kiko plásticos”, unas verdaderas ollas de presión cuando el sol se colocaba encima de nuestras cabezas.

¿Una solución temporaria de aquellos tiempos? Los jóvenes se casaban para comprar las pocas porquerías que les vendían con una tarjeta del Palacio de los Matrimonios, entre el ajuar proletario, la bebida, cake y croquetas, estaban comprendidos dos blúmeres de mujer y dos calzoncillos atléticos. Pocos meses mas tarde se divorciaban y un tiempo más tarde se volvían a casar.

Veo la foto que elegí para ilustrar este tema y no acabo de comprender a esos viejos de mierda, no solo a ellos. ¿Hay quien pueda sentirse orgulloso de toda esta porquería? ¡Si, si los hay!

 

 

Esteban Casañas Lostal.

Montreal..Canadá.

2021-05-17

 

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Síntesis biográfica del autor

CRONOLOGÍA DE UNA AVENTURA

                               CRONOLOGÍA DE UNA AVENTURA La vida para mí nunca ha dejado de ser una aventura, una extensa ...